Queridos todos:
Tengo gripe, pero no una gripe cualquiera, NO, tengo una gripe de campeonato que me ha dejado más chof que el blandiblu aquel verde y pegajoso. Llevo exactamente 14 horas metida en la cama con el termómetro debajo del brazo de forma periódica y con el saborcillo asqueroso del paracetamol de forma continua en las papilas gustativas. Un ascazo, vamos.
No sé vosotros, pero aquí la que suscribe, es incapaz de estarse quietecita y disfrutar de su estado febril sin protestar, sin pensar que estoy perdiendo el tiempo. ¡Qué bien las personas que hasta disfrutan de estar metidas en la camita sin problemas y que se toman obedientemente la temperatura.
El primer problemón que me he encontrado es que el termómetro que tenemos en casa no baja. Es de esos de mercurio, porque los digitales no hay quién se los crea y se queda atascado en la última cifra que ha marcado y tienes que estar dos horas y media sacudiéndolo hasta que finalmente baja a menos de 36º. Y eso dura solo cinco minutos; los que tarda en volver a marcar el 38'5, que de ahí no bajo ni a la de tres.
El segundo problema, es que al parecer tener gripe te convierte en una meona compulsiva. Sí, así como lo oís. Me he levantado dos mil veces de la cama para ir al baño. Es genial hacerlo cuando por fin has encontrado la postura adecuada, cuando has dejado de temblar un ratito y sobre todo cuando te estás quedando dormida.
Tercera dificultad: el teléfono. Cuando estás pachuchi no deja de sonar. Se agradecen las llamadas de tu madre, de tu suegra, de tu marido y de tu abuela, pero te cabreas hasta límites insospechados con las acosadoras de Jazztel, Orange y especialmente Telefónica. Arggggggggg ¿¿¿Es que no respetan nada???
Cuarto problema y para mí el peor: me aburro como una soberana ostra. Mucho muchísisisisisismo. Estoy solita en casa ya que Alfredo se ha ido a trabajar y NO PUEDO RESISTIR el aburrimiento, así que al final hasta seré yo la que llame a las de Jazztel para darles conversación, porque francamente no me apetece leer, ni ver la tele ni nada de nada. Yo lo que quiero es una sopichuela de mi madre y que mi padre me ponga la tele en la habitación como cuando era pequeña. Eso cura y bastante.
En fin, que poco más puedo decir, salvo advertiros que cuando veáis a alguien estornudar, os tapéis hasta los ojitos, porque la gripe de este año es heavy metal. Espero que seáis de los que disfrutan "ese calorcito" que da la fiebrecilla, porque si sois igual de coñazo que yo, vais apañados.
Besitos y QUE NO LA PILLÉIS!!